He perdido 27 kilos y, por fin, siento que soy la persona que siempre quise ser.
He perdido 27 kilos y, por fin, siento que soy la persona que siempre quise ser.
Siempre fui rellenita, pero con el tiempo, mi sobrepeso se convirtió en un verdadero problema. Me sentía mal conmigo misma y mi salud comenzó a sufrir. El clic llegó cuando me di cuenta de que había superado los 100 kilos. Fue un choque psicológico. Por suerte, mi mamá me habló de Como Me Gusta para que pudiera recuperar mi bienestar y me embarqué en la aventura.
El programa fue una verdadera revelación. En 10 meses, perdí 27 kilos, y lo hice sin frustraciones ni privaciones. Aprendí a comer equilibrado, a prestar atención a las porciones y a saborear cada comida. El hecho de que la pérdida de peso fuese regular me motivó enormemente a continuar. Nunca sentí hambre gracias a las comidas bien diseñadas y los snacks que me mantenían durante todo el día sin caer en tentaciones.
Uno de los elementos clave de mi éxito fue el coaching. Mi coach Marie fue un apoyo increíble: siempre atenta, amable y llena de consejos, me ayudó a gestionar los momentos de duda y las tentaciones. Incluso durante comidas familiares o salidas, aprendí a adaptar mi alimentación sin sentir culpa. Además, descubrí el placer de sazonar mis platos con especias y hierbas, lo cual hizo el programa aún más agradable.
Hoy me siento transformada, tanto física como mentalmente. Puedo finalmente comprar ropa donde quiera, practicar deporte sin quedarme sin aliento, y sobre todo, he ganado una confianza que nunca había tenido. Mi mamá está orgullosa de mí, y yo también. Este programa literalmente cambió mi vida y estoy decidida a mantener estos nuevos hábitos a largo plazo.
Me quedo con el programa que más se ajusta a lo que necesito y a mis objetivos.
Reservo mi primera sesión con mi coach personal, que me hará seguimiento por teléfono.
Me llega a casa un paquete con 4 cajas semanales: todas mis comidas para 28 días.
Para no perder el ritmo, el envío está programado cada mes. Así sigo a tope con mi objetivo.
Tengo sesiones regulares con mi coach personal hasta que llego a mi meta.
Cuando llego a mi objetivo, mi coach sigue ahí, echándome un cable para que no pierda el ritmo ni me agobie.