Si pudiera hablar con la Cecilia de antes, le diría: ¡adelante! No te quedes así, muévete, haz algo. Vas a ver cómo te vas a sentir mucho mejor.
Si pudiera hablar con la Cecilia de antes, le diría: ¡adelante! No te quedes así, muévete, haz algo. Vas a ver cómo te vas a sentir mucho mejor.
A lo largo de cuatro años, acabé subiendo 20 kilos. Dejé de hacer ejercicio, tuve algunos problemas de salud y, con la pandemia de por medio, todo se complicó. Llegó un punto en que ya ni quería verme en las fotos. El clic fue una imagen mía en el 40 cumpleaños de mi cuñada… Me vi y supe que tenía que hacer algo.
Arranqué con muchas ganas y, sinceramente, no pasé hambre ni tuve sensación de restricción.
Seguí cocinando para los míos sin caer en la tentación. El cerdo al caramelo con arroz cantonés me encantó. Y descubrí ingredientes nuevos como la quinoa o la espelta, que ahora uso mucho más en mi cocina.
Bajé 4 kilos el primer mes. Mi objetivo era perder 20 y, poco a poco, lo conseguí. Incluso después de terminar el programa seguí perdiendo peso. Ahora me mantengo estable y procuro no volver a los antiguos hábitos.
El programa de COMO ME GUSTA me devolvió la confianza. Antes siempre intentaba esconderme, no me sentía bien conmigo. Ahora me miro con orgullo, me visto con gusto, no me privo y disfruto la vida como hace años no lo hacía.
Me quedo con el programa que más se ajusta a lo que necesito y a mis objetivos.
Reservo mi primera sesión con mi coach personal, que me hará seguimiento por teléfono.
Me llega a casa un paquete con 4 cajas semanales: todas mis comidas para 28 días.
Para no perder el ritmo, el envío está programado cada mes. Así sigo a tope con mi objetivo.
Tengo sesiones regulares con mi coach personal hasta que llego a mi meta.
Cuando llego a mi objetivo, mi coach sigue ahí, echándome un cable para que no pierda el ritmo ni me agobie.