Me siento ligera como una cabrita, como un corzo… ¡y así nació una preciosa mariposa de 49 años!
Me siento ligera como una cabrita, como un corzo… ¡y así nació una preciosa mariposa de 49 años!
Un día tuve ese clic que lo cambia todo: decidí transformar mi vida y mis hábitos de alimentación. ¡Fue como volver a nacer!
Los primeros 15 días fueron duros, las ganas de picar estaban ahí, pero aguanté gracias a mi determinación, a mi coach Marie y al apoyo de mi marido. Seguí adelante y hoy he perdido 57 kilos.
Esta transformación ha supuesto mucho más que un cambio físico. Mi piel ha recuperado elasticidad, desaparecieron los dolores de espalda y piernas, ya no tengo problemas para respirar ni sufro de apnea del sueño. Me siento bien tanto por dentro como por fuera. Con esta nueva ligereza he vuelto a hacer deporte y disfruto de la vida como nunca.
Seguí todos los consejos y herramientas de mi coach, leí con atención las fichas del programa y respeté el plan semanal al pie de la letra.
¡Ni un solo desliz! Incluso cuando tenía alguna comida fuera, avisaba a mi coach para ajustar el menú y mantener el equilibrio sin sentirme mal.
Me quedo con el programa que más se ajusta a lo que necesito y a mis objetivos.
Reservo mi primera sesión con mi coach personal, que me hará seguimiento por teléfono.
Me llega a casa un paquete con 4 cajas semanales: todas mis comidas para 28 días.
Para no perder el ritmo, el envío está programado cada mes. Así sigo a tope con mi objetivo.
Tengo sesiones regulares con mi coach personal hasta que llego a mi meta.
Cuando llego a mi objetivo, mi coach sigue ahí, echándome un cable para que no pierda el ritmo ni me agobie.