Cada agujero que iba ganando en el cinturón era una victoria… Hoy, me siento orgulloso del reflejo que veo en el espejo.
Cada agujero que iba ganando en el cinturón era una victoria… Hoy, me siento orgulloso del reflejo que veo en el espejo.
Cada agujero que iba ganando en el cinturón era una victoria… Hoy, me siento orgulloso del reflejo que veo en el espejo.
Como actor, empecé a notar que me faltaba resistencia sobre el escenario, y mi imagen me pesaba cada vez más. Iba perdiendo confianza en mí, incluso en lo personal, sobre todo con las chicas. También me frustraba tener que hacer siempre arreglos en los pantalones porque nada me quedaba bien. Así que tomé la decisión de recuperar el control de mi cuerpo y probar COMO ME GUSTA, un programa del que ya me habían hablado muy bien.
Los resultados llegaron muy rápido: en un mes perdí 7 kilos, y en siete meses, ¡24 kilos menos! El programa me transformó por completo. Descubrí el deporte, en especial la bici, y ahora hago casi 200 kilómetros por semana. Ha sido un cambio total, tanto en mi forma de comer como en mis rutinas del día a día.
Físicamente, me afiné muchísimo: pasé de una talla 46 a una 42 de pantalón, y de una XL a una M en camiseta. Pero el mayor cambio fue por dentro: volví a tener confianza, soy más sociable, más abierto… y, sobre todo, más feliz. Gracias al programa, adopté un nuevo estilo de vida, con una alimentación equilibrada y el deporte como parte de mi rutina. ¿Mi próximo reto? ¡Correr una media maratón!
Este programa ha sido toda una revelación para mí: una suma de pequeñas victorias que me han traído hasta aquí. He logrado lo que me propuse, y hoy me miro al espejo con orgullo.
Si yo lo he conseguido, ¿por qué tú no?
Me quedo con el programa que más se ajusta a lo que necesito y a mis objetivos.
Reservo mi primera sesión con mi coach personal, que me hará seguimiento por teléfono.
Me llega a casa un paquete con 4 cajas semanales: todas mis comidas para 28 días.
Para no perder el ritmo, el envío está programado cada mes. Así sigo a tope con mi objetivo.
Tengo sesiones regulares con mi coach personal hasta que llego a mi meta.
Cuando llego a mi objetivo, mi coach sigue ahí, echándome un cable para que no pierda el ritmo ni me agobie.