Como Me Gusta, cambió mi vida. Ya no soy la misma persona.
Como Me Gusta, cambió mi vida. Ya no soy la misma persona.
Subí de peso dejándome completamente llevar, sin saber cómo recuperar el control. Picoteaba, comía demasiado y me encontraba abrumada por una alimentación desequilibrada. El verdadero clic llegó tras una ruptura amorosa: me di cuenta de que debía reconstruirlo todo, incluida mi salud. Fue así como decidí retomar el control con Como Me Gusta.
En 10 meses, perdí 50 kilos y mi vida cambió completamente. Al principio, tuve que acostumbrarme a porciones más razonables, pero el programa está tan bien diseñado que nunca tuve hambre. Aprecié la simplicidad del sistema: todo llega listo, solo tengo que calentar mis platos y disfrutar. Esto me permitió ganar un tiempo valioso, en especial con mi trabajo tan demandante.
El coaching fue un elemento clave de mi éxito. Tener a alguien a quien rendirle cuentas y que me apoyara en cada etapa marcó una gran diferencia. Mi coach me motivó, tranquilizó y me ayudó a mantener el rumbo, incluso en los momentos más difíciles. Y, sobre todo, pude contar con platos ricos y sanos, sin aditivos, lo cual era esencial para mí.
Hoy me siento más ligera, más en forma, y sobre todo, más feliz. A veces todavía me sorprendo al ver fotos antiguas, ya que la transformación es impresionante. Pero sí, soy yo, y estoy orgullosa del camino recorrido.
Me quedo con el programa que más se ajusta a lo que necesito y a mis objetivos.
Reservo mi primera sesión con mi coach personal, que me hará seguimiento por teléfono.
Me llega a casa un paquete con 4 cajas semanales: todas mis comidas para 28 días.
Para no perder el ritmo, el envío está programado cada mes. Así sigo a tope con mi objetivo.
Tengo sesiones regulares con mi coach personal hasta que llego a mi meta.
Cuando llego a mi objetivo, mi coach sigue ahí, echándome un cable para que no pierda el ritmo ni me agobie.