Gracias a COMO ME GUSTA, he perdido 44 kilos en 9 meses y por fin he recuperado un peso saludable, sin renunciar a nada.
Gracias a COMO ME GUSTA, he perdido 44 kilos en 9 meses y por fin he recuperado un peso saludable, sin renunciar a nada.
Desde siempre me ha costado mantener el peso a raya. En mi familia siempre hemos sido de buen comer, y a mí me encantaban los platos contundentes… pero no sabía ponerme límites. La comida era como un refugio para mí, hasta que, con solo 25 años, mi médico me dio un aviso serio: colesterol alto, azúcar disparado y el corazón empezando a dar señales de alarma. Fue un auténtico jarro de agua fría.
Llegué a plantearme operarme, pero decidí darme una última oportunidad antes de llegar a ese punto. Fue gracias a mis tíos que descubrí COMO ME GUSTA. Probé algunos platos y, para mi sorpresa, ¡me encantaron! Sin sentirme privada, sin ansiedad, me animé a probar el programa con la idea de perder 5 o 10 kilos... y acabé perdiendo 44 en 9 meses.
Con mis turnos cambiantes, este plan fue perfecto: llegaba a casa tarde y solo tenía que calentar el plato, sin complicaciones.
Mi vida ha dado un giro total. He vuelto a hacer deporte con gusto, me encanta volver a ir de compras con seguridad y, sobre todo, me siento bien conmigo misma. Se acabó el miedo al qué dirán, se acabó la frustración. He encontrado un equilibrio y un bienestar que creía imposible.
El apoyo de mi familia ha sido fundamental. Están orgullosos de verme así de feliz. Este programa no solo me ha ayudado a recuperar mi figura, me ha devuelto las ganas de vivir.
Me quedo con el programa que más se ajusta a lo que necesito y a mis objetivos.
Reservo mi primera sesión con mi coach personal, que me hará seguimiento por teléfono.
Me llega a casa un paquete con 4 cajas semanales: todas mis comidas para 28 días.
Para no perder el ritmo, el envío está programado cada mes. Así sigo a tope con mi objetivo.
Tengo sesiones regulares con mi coach personal hasta que llego a mi meta.
Cuando llego a mi objetivo, mi coach sigue ahí, echándome un cable para que no pierda el ritmo ni me agobie.